Cielo del Mes. Junio 2018

 UN CIELO DEL MES MUY ESPECIAL 

En nuestro próximo cielo del mes disfrutaremos de las efemérides del mes de mayo de la mano de nuestro compañero Fernando Ordóñez.

Y en la charla posterior contaremos con el honor de escuchar a 
Alejandro 
Arroyo Yáñez (55) es el hombre de los eclipses. Chileno, de profesión Historiador del Arte, viaja por el mundo buscando el mejor lugar para verlos, así tenga que cruzar medio planeta, gastar varios miles de euros y contentarse con un par de minutos de oscuridad. Lleva en su bitácora 14 eclipses totales solares en su haber.

Comenzó en su natal tierra, en Putre (1994) al norte del país. Fue tan maravilloso el fenómeno astronómico observado que decidió, dentro de lo posible, volver a tener una nueva oportunidad para observar algo tan especial. Así, algunos años más tarde, en 1998, en la costa del Caribe venezolano (Adícora) tuvo una nueva oportunidad para observar al Sol eclipsado.

Desde esa fecha, no se le han escapado lugares tan distintos como Zimbabue, Siberia, China, Isla de Pascua o haber sobrevolado la Antártica en un vuelo de más de 15 horas desde Melbourne, Australia.

En esta conferencia, aprovechando su breve estancia en Sevilla, nos mostrará cómo se preparan y qué se siente durante los breves instantes que dura un eclipse total de sol.

¿Qué mejor forma de disfrutar de una tarde-noche de primavera?

¡¡OS ESPERAMOS!!

Entrada gratuita hasta completar aforo.

Más información en: https://www.facebook.com/events/1576153642473728/?event_time_id=1576153679140391

 

Cielo del mes. Mayo 2018

 NO OS PERDAIS NUESTRO PRÓXIMO CIELO DEL MES 

En nuestro próximo cielo del mes disfrutaremos de las efemérides del mes de mayo de la mano de nuestro compañero Sylvain Pouclet.

Y en la charla posterior contaremos con el honor de escuchar a 
Adela Muñoz Páez, Catedrática de Química Inorgánica de la Universidad de Sevilla, que nos hablará sobre “LAS HIJAS DE URANIA”.

Urania era la musa griega de la Astronomía. El papel de las mujeres en esta ciencia ha estado eclipsado durante mucho tiempo por sus colegas masculinos, y sin embargo la relación de la mujer con la astronomía no solo se remonta a milenios atrás, sino que muchos importantes descubrimientos se los debemos a ellas, mujeres que no solo demostraron su gran valía como científicas, sino que además hubieron de afrontar dificultades en un mundo que no reconocía fácilmente su labor. Esta charla repasará las más importantes aportaciones de las mujeres astrónomas a lo largo de la historia, como un merecido homenaje a las mismas.

¿Qué mejor forma de disfrutar de una tarde-noche de primavera?

¡¡OS ESPERAMOS!!

Entrada gratuita hasta completar aforo.

Más información en: https://www.facebook.com/events/1576153642473728/?event_time_id=1576153695807056

Aquí podéis obtener las hojas del Cielo del Mes por si no podéis acudir a la Casa de la Ciencia.

Observación FAMILIAR 21 de septiembre de 2012

El pasado 21 de septiembre de 2012 organizamos una salida FAMILIAR con la idea de mostrar a aquellos que soportan nuestras escapadas nocturnas las maravillas del cielo nocturno. Os dejamos las crónicas de nuestros compañeros que han descrito con detalle la salida del pasado septiembre:

Jerónimo Losada (Jero)

Qué sorpresa nos dio la noche cuando al llegar al lugar de la cita resultó estar ocupada por un relajado matrimonio y su caravana, y mejor aún cuando apareció el primo del marido con mujer, perro y otra caravana… Aturdidos por la situación y después de deliberar decidimos mudarnos a la gasolinera abandonada frente al camino de pacofa. Desde la retaguardia de la cola de coches a la entrada de nuestra particular parcela, vimos a lo lejos a un José María hipnotizado por una colorida puesta de sol correr a corto pantalón rojo, cámara en mano, para inmortalizar ese momento.

La gasolinera no es un sitio ideal, pero allí hubo de trascurrir nuestra agradable visita al cielo  nocturno.

 

Una introducción a modo de guía por parte de nuestro organizador nos congregó a todos alrededor de su mesa. Isra es un entusiasta y nos contagió a todos. ¿Que se puede decir cuando observas la Luna detenidamente por primera vez?

Entusiasmados contemplamos mares y cráteres, que si la crisis, que si la tranquilidad, y ahora la serenidad  -¿Por qué se llaman mares si allí no hay agua?- Preguntaba mi sobrino, -es que la actividad volcánica de la luna ha teñido su superficie de contrastes llanos y los meteoritos la han inundado de cicatrices-  pretendimos hacerle comprender. El cráter Teófilo y otros tres más. Y allí, cerca de esa formación que parece la punta de una flecha, aterrizó en su día el Apolo XI.  Isra iba y venía, acudía a nuestras llamadas o nos contestaba desde lejos procurando no desatender a nadie en ningún momento. Gracias Isra.

Algún retrato familiar junto al telescopio nos hizo Jesús que junto a Pepa habían llegado algo rezagados. Alfonseca sostenía a sus hijos que subidos en la pequeña escalera se asomaban al ocular del gigantesco Newton. Juan Carlos y familia hacían lo propio en su etx, Manu y Manuel algo más retirados también contemplaban a nuestra anfitriona. Jacques casi no había terminado de instalarse pues había llegado también algo retrasado. Más compañeros había por allí entregados a la inusual observación lunar con telescopios y prismáticos. Que me perdonen si no los menciono,  no quiere esto decir que no recuerde su presencia, es que no recuerdo sus nombres.

Llegó la hora del bocata y alguna fiambrera que otra… A la hora del cigarrito me senté al lado de Alfonseca a escuchar los mitos de dioses y leyendas de héroes que a sus hijos relataba.  Manuel es un paciente narrador,  y escuchar sus explicaciones a cerca de constelaciones y objetos del cielo encandilan a cualquiera.

Pasamos a cielo profundo y el doble cúmulo asomó al ocular de mi telescopio. Mis sobrinos procuraban enfocar cada uno para su vista el espectacular campo de estrellas y yo procuraba explicarles lo que veían -Ahora un cúmulo cerrado- ¡globular!, apuntó alguien que pasaba por allí. M 15 en Pegaso quedaba algo corto en espectacularidad a los ojos de los chicos, así que esperanzado apunté a M 13.

La galaxia de Andrómeda no se hizo de rogar y la contemplamos todos con detenimiento. En esas estábamos cuando llegó la guardia civil, a los que con habilidad lograron dispersar del lugar Isra y M. Tango y Juan Carlos.

– M 33 otra galaxia, esta vez de frente – Los chicos afinaban la vista para contemplar la espiral.

Mientras, en otros telescopios se apuntaba a Urano, en el etx se aglomeraban algunas personas para contemplarlo. Oí decir que se pudo distinguir el ligero color azulado del planeta.

Pepa quiso convencerme de que tenía la galaxia del escultor en el campo de sus prismáticos, estos colgaban bien estabilizados del “pepalerogramo”. Apenas la distinguí, por eso nos cercioramos que aquellas eran las tres estrellas de referencia mirando las cartas.

Había dejado a los chavales con las pléyades y a la vuelta con ellos les expliqué que es una nebulosa planetaria y dirigí el telescopio a la Dumbel. Mostrándoles una foto de mi enciclopedia quise que distinguieran su forma de reloj de arena. A continuación la del Anillo se presentó pequeña pero nítida al ocular de 8mm.

Manu y M. Tango andaban haciendo pruebas. Parece que conseguimos configurar la cámara de M. Tango que le estaba dando algunos quebraderos de cabeza  porque en el lcd  aparecía la imagen de la Via Láctea.

Jacques nos mostró una imagen de la galaxia del escultor bastante decente que había conseguido obtener.

Los chicos habían mirado Júpiter en no se cual telescopio. Me dijeron que no consiguieron verlo con claridad. Y es que algo bajo en el horizonte me pareció que estaba, además de la humedad que se hizo notar a esas horas de la noche.

Entre tanto, José María con pericia de estudiante aventajado, había logrado llevar el dobson de Alfonseca a la nebulosa del Velo. –Primero llegué a esta estrella- (la de la escoba) -y luego moví hasta la otra parte de la nebulosa- así de fácil, pero muy satisfecho, nos explicó como lo había conseguido. Y todos admiramos ese Velo que en el 12 pulgadas se ve espectacular.

Y a esas horas de la noche empecé a recoger pues a los chavales se les notaba el cansancio. -¡menuda juventud!- no pude reprimirme cuando los encontré sentados alrededor del telescopio.

Salvando un incidente sin más repercusión que lo estrepitoso de la caída,  puedo hablar de una noche muy agradable de luna y cielo profundo. Y así, con los chavales a cuello partido dentro del coche hicimos el viaje de vuelta… espero que soñaran con las estrellas…

Jesus y Pepa

Jesús y Pepa nos dejaron este magnífico vídeo de la noche además de un enlace a sus fotos en Picasa (no sabemos si saldrá), podéis verlo haciendo click aquí:

https://picasaweb.google.com/113296985390023298214/SalidaObservacionalElRonquillo21Sept2012

Bólido, Iridiums y Startrail El Ronquillo 21 sept 2012

Jacques Melui

Nos dejó también las fotos que logró obtener aquella magnífica noche.

José María Rivas

Nos hizo un magnífico recopilatorio de los asistentes aquella noche que gratamente compartimos con vosotros:

La relación de asistentes a LA SALIDA FAMILIAR del viernes 21.09.12 queda como sigue:

 

AFICIONADOS, FAMILIARES Y EQUIPO TÉCNICO.
Israel Perez de Tudela:                                     Organizador y Coordinador General de LA SALIDA                                                                                   FAMILIAR y redactor de la lista de objetos a observar.

Juan Carlos Romera y
Lucía Romera :

                        Familiares: Esposa y madre,     Rosalía
                                             Hija y hermana,        Raquel
                        Equipo:          Telescopio ETX 125 mm. d.f.1900 mm
                                             Prismáticos 12 x 50
Felipe Zambrano:
                        Familiares: Cuñada,                    Clara
                                         Sobrina,                     Inés
                                         Hija,                          Elena
                        Equipo:                                       Telescopio  ETX 70 mm. d.f. 350 mm
Manuel Alfonseca:
                        Familiares: Hijo,                             Sergio
                                         Hija,                             Julia
                        Equipo:                                         Telescopio Dobson Light Britge 12″
J. J. Losada – JERO:
                         Familiares: Sobrinos,                   Jorge y Javi
                                           Amigo de Jorge,        Andrés
                         Equipo:                                       Telescopio Newton, 6″ F5 LXD 75
Jesús y Pepa (Ambosdós)
                         Parentezco,                                    Matrimonio
                         Equipo:                                           Prismáticos 20 x 80 sobre trípode Paralelogramo.
Manolo Tango: 
                          Equipo:                                          Telescopio ED80, montura CG5GT d.f. 560 mm
                                                                               Cámara Reflex Canon  1100 D
Manuel Jesús – MANU:
                          Equipo:                                           Telescopio ED80 TS montura, EQ6 d. f. 560 mm.
                                                                                Cámara Reflex Nikon 5100 D
Jacques Meuli:
                           Equipo:                                      Telescopio Celestron Newtton 200 mm d. f. 1000 mm.
                                                                            Cámara Reflex Canon 450 D
José Marquez:
                            Familiares:  Esposa                    Carmen
                                                  Hijo                      José Manuel
Antonia Pérez.

Josema Rivas:
                            Equipo:                                        Prismáticos Vivitar 10 x 50
                                                                               Cámara compacta Nikon S5100
TOTAL PERSONAS ASISTENTES: 18

TOTAL COCHES: 7

Nota.- La Pareja de la Guardia Civil no se tienen en cuenta porque no se quedaron

Observación didáctico-práctica en Cañada Honda (GILENA)

Observación astronómica en Gilena

 OBJETIVO:                 -Observación didáctico-práctica en Cañada Honda (GILENA).

ORGANIZADO POR: -Área de Cultura del Aytmto. de Gilena y  Federación de Asoc. Astronómicas “Cielo de Comellas”.

RESPONSABLES ORGANIZATIVOS:

                                     -Aytmto. de Gilena: Ángela

                                     -Fed. As. As. C. Comellas: Israel Pérez de Tudela

ASISTENTES DE LA FEDERACIÓN Y EQUIPO TÉCNICO:

  •  Israel Pérez de Tudela: Telescopio Cassegrain. VISAC 200 mm. Focal 1800 f9. Montura HEQ 5.
  •  Manuel Fdez. Morales: Telescopio Refractor TS ED 80/560 f7. Montura CG5-GT Advance.
  • Isabel Roblas:                  Telescopio Dobson 300 mm. F 4,5
  • Felipe Zambrano:            Telescopio ETX , 70 mm. Focal 350 mm.
  • José Mª Rivas:                 Prismáticos Vívitar 10 x 50 sin trípode.

 

Observación astronómica en Gilena

A falta de la opinión oficial del Área de Cultura del Ayuntamiento de Gilena y de los propios visitantes, la plantada de la noche del pasado 24 de Agosto fue, en nuestra opinión, todo un éxito a todos los niveles: organizativo, (por ambas partes, Aytmto. de Gilena y FAsAsCiCo), participativo y didáctico.

Ya en el punto de encuentro de la salida tuvimos la primera buena noticia al comprobar la fantástica preparación que Felipe Zambrano había hecho del programa de observación que Isra había definido días atrás. Una ficha para cada una de las observaciones con todos los datos y características del objeto. No pude, por menos, que darle fe con mi cámara.

Fuimos en dos coches (Isra y Felipe) y después de repartirnos personas y aparataje, partimos sobre las 20 hs. aprox.

El viaje fue muy ameno y bastante distraído con comentarios y referencias astronómicas como casi siempre. Lo mas llamativo, sin duda, fue un comentario de Isra sobre un tira y afloja con Felipe en cuanto a la hora de salida de Júpiter por el horizonte. Claro, los dos tenían razón, lo que pasaba es que nosotros íbamos a Gilena y para verlo salir a la hora que decía Isra nos teníamos que ir a París que parece ser era el lugar que puso Isra en el Stellarium para montar el programa.

Como aficionado a la Astronomía y la fotofrafía debía estar pendiente del paisaje y de los Astros. Y como el mas cercano y conocido es el Sol, me ocupé de dejar constancia, a pesar del movimiento del coche, de la puesta que sucedía a nuestras espaldas. También alguna que otra del paisaje.

Llegada a Gilena con tiempo para tomar un café en la Peña Bética, único sitio abierto por allí cerca. Encuentro con Ángela del Área de Cultura y previo saludos y presentaciones tomamos camino hacia Cañada Honda a las afueras del pueblo. Parecía fácil seguir el coche de la Srta. Ángela, pero nos perdimos antes de salir del pueblo sin saber muy bien como. Yo creo que Isra seguía en París.

Cuando llegamos al lugar de observación, ya había público esperándonos: buena señal, esto empezaba bien. Entre ell@s el Sr. Antonio J. Robles que ya nos anunció su presencia por la lista.

Un buen detalle organizativo: doscientos metros antes del propio lugar de plantada ya se habían puesto vallas para que los coches de l@s visitantes no invadieran la zona y se perturbara con los faros a la hora de irse. Los árboles que había en esos doscientos metros hasta la zona de plantada hacían el resto en cuanto a protección lumínica.

En un santiamén telescopios montados. Estos chicos lo tienen por la mano. Tardé yo mas en buscar los prismáticos en el maletero del coche y sacarlos de la funda que ellos en montar los “teles”.

Era el momento de la charla introductiva: máxima expectación, silencio absoluto y….¡¡alarma, el megáfono no funciona!!. Isra no lo podía creer. ¡Pero si es nuevo!, decía. Bueno, como está en garantía, lo descambiaré.

Charla de viva voz, completa, con datos suficientes del programa, anuncio de lo que sucedería unos minutos después, advertencias oportunas sobre los tropiezos con las patas de los “teles” y las luces de móviles y linternas. …Y a la de ¡¡ya!! a los telescopios que “el señor de los anillos” y la Luna en su bella mitad estaban esperando.

Fue de lo mas agradable comprobar cómo tod@s los visitantes, de forma automática y natural, formaron ordenadamente una fila detrás de los telescopios y cada un@ a esperar su turno.

Saturno y la Luna se dejaban querer ante tanta expectación, pero sería por poco tiempo. El anuncio de Isra en la charla había calado hondo y los smartphones de l@s aficionados mas entusiastas no paraban de apuntar al noroeste con sus programas estelares en funcionamiento. El run-run de un@s y otr@s iba “in cressendo” a medida que la hora se aproximaba. Los telescopios se habían quedado solos y la media cara de la Luna parecía pálida y triste porque nadie la miraba. A Saturno, que es un pasota, no le importaba porque se entretenía con Marte y Spica. Todo el mundo buscaba un hueco entre los árboles mirando el horizonte del noroeste.

Y pasados 14 minutos y algo de las 22 hs, alguien gritó: “¡¡la tengo, allí está!!”. ¿”Donde, donde”?, preguntaban los niñ@s y los mas bajitos. ¡”Alli, por encima de la montaña”!.

No hubo que esperar mucho. Segundos después todo el mundo, casi al unísono, decía: ¡¡”Ah sí, allí está, la veo, la veo”!!. ¡¡Jo, qué pasada!!.

Y allí avanzaba, aparentemente lenta, pero con paso firme y seguro, la Estación Espacial Internacional (ISS) con su brillante luz tomada prestada de un Sol que se había escondido un rato antes.

Le sugerí a Isra que diera algunos datos y cuando comenzaba a hablar, ¡nueva sorpresa! pero esta vez mas agradable: Pablo, el hijo de Felipe, había “resucitado” el megáfono simplemente poniéndole las pilas con la polaridad correcta. Confirmado: Isra no había vuelto de París.

No es fácil coincidir con la ISS cuando se hace una concentración como ésta y mas aun que pase por encima de nuestras cabezas”. “Hemos tenido mucha suerte esta noche”. “Voy a dar algunos datos”. empezó a decir Isra.

Altura 433 kms, velocidad entre 25 y 30 mil kms/hora. Aunque nos parezca cercana, ahora, en este momento, sobrevuela Asturias y Cantabria”. “Creo que son entre ocho y diez astronáutas los que la ocupan en estos mom…”. No había acabado la frase cuando la brillante luz empezó a languidecer, apagándose poco a poco como si esa luz funcionara con una moneda y el tiempo establecido se hubiese acabado.

Al ¡¡oooooooooooooh!! lastimero final siguió un estusiasta aplauso colectivo que duró casi mas que el paso de la ISS. Sólo faltó el saludo a la concurrencia de un astronáuta agitando un pañuelo a través de una ventanilla. Hubiese sido un detalle.

A continuación vinieron una lluvia de preguntas y curiosidades para saber mas sobre la Estación: su órbita, misión, funcionamiento, tiempo medio de permanencia de los astronáutas, etc., e Isra no daba abasto.

Sin duda fue un comienzo apoteósico, fantástico. L@s que llegaban en ese momento se lamentaban y l@s que lo habían visto se lo contaban.

Con el entusiamos a tope empezaron de nuevo a tomar posiciones detrás de los telescopios formando nuevas colas y a la Luna le cambió el semblante. Saturno, sin importarle l@s que habían ido a verlo, ya estaba muy bajo, casi escondiéndose.

Para animar la espera, a l@s de las colas les ofrecía echar una miradita a la Luna con mis prismáticos. Con las expresiones de satisfacción de l@s niñ@s y jóvenes, se empezó a correr la voz y casi sin darme cuenta me encontré con mas cola que en algún telescopio.

 Claro, los niñ@s iban con los papás y después de l@s peques miraban ellos y l@s jóvenes iban en grupo y cuando miraba un@ y decía: “ostras, qué guay”, l@s otr@s no se lo querían perder. Total, un éxito rotundo con mis 10×50 y sin trípode. No me lo podía creer.

También es verdad que algunos, (o muchos), después de mirar la Luna con algún “tele”, sobre todo con el de Isra o Isabel, me miraba como diciéndome: “tio, cómprate un telescopio que vaya birria de Luna se ve con eso”. Bueno, vale.

Aproveché, sin embargo, para recordales a l@s mas peques y no tan peques que nunca se debe mirar al Sol con unos prismáticos y sin una persona adulta y entendida al lado.

La noche y el programa siguió su curso y nosotros con ella. Una novedad importante, en mi opinión, y creo que es compartida, fué que antes de cada objeto del programa a visionar, se anunciaba y explicaba, megáfono en mano, los datos y características mas importantes de ese objeto; Isra daba la información que sabe de memoria y la que no recordaba se la apuntaba yo de los datos recopilados en los apuntes de Felipe y el catálogo Messier. Creo que fue una iniciativa interesante y oportuna a considerar para próximos encuentros con grupos externos y no tan externos.

Del cielo profundo, Andrómeda fue la “estrella” según los comentarios y preguntas que escuché. Para el público menos experimentado en mirar por oculares, las dificultades fueron considerables en la observación de algunos objetos de cielo profundo. Pero la paciencia y constancia de nuestra gente conseguía lo que parecía imposible.

A destacar la participación y colaboración de Pablo, hijo de Felipe, durante gran parte de la noche, ocupándose, en todos los sentidos, del telescopio de Isra y sus observadores durante las explicaciones que Isra daba de los objetos y mientras respondía las incesantes preguntas y curiosidades de los visitantes.

Las montañas de Norte a Este que bordeaban la plantada hicieron retrasar la aparición de Júpiter. Pasaban 15 o 20 minutos de la hora prevista cuando hizo su aparición y ya no quedaba casi nadie de los visitantes.

Nos recreamos mirando al “gigante” desde los cuatro “teles” mientras Isabel lo contemplaba en un dulce sueño dentro de un coche.

Ya mas relajados se oyeron los primeros comentarios sobre el evento y tod@s coincidimos en felicitarnos por lo bien y satisfactorio que había funcionado todo.

Con esas buenas sensaciones empezamos a recoger no sin antes interrumpir los dulces sueños de Isabel que vete tu a saber donde la habían llevado.

A la vuelta el objetivo era encontrar un sitio abierto para tomar algo calentito; las magdalenas las ponía yo. Manolo dijo que no habría problema, que a lo largo del camino “muchas” ventas o estaciones de servicio estaban abiertas toda la noche. Si había, por ejemplo, ocho sitios en todo el recorrido, parábamos siempre en los que estaban cerrados y cuando ya se decidió no parar mas, los que nos encontramos a continuación todos estaban abiertos. Resultado: llegamos a Sevilla sin tomar nada calentito.

Al despedirnos en “Los Arcos”, escuchamos susurrar a Isra para sí mismo mientras se alejaba para coger el coche: “A pesar de la Luna no estaba mal este cielo de los alrededores de París…”.

Un abrazo a todos.

José Mª Rivas.